De tus labios
libar el dulce elixir deseo.
En el manto castaño
de tu cabellera busco mi reposo.
Por las colinas nevadas
de tus pechos paseo.
En el desierto de tu espalda exploro.
Me alegro con el amanecer de tu sonrisa,
en el océano de tus ojos me pierdo,
en sus días soleados, ocasos
y largar noches doradas.
¿Cuántos años
un hombre vivir tendría que,
para encontrar gozoso
la alegría que entraña tu amor?.
¿Cuánto andar
tuviera el que
embarcado en hallar la belleza
quisiera encontrarte?.
Amada, mi amada,
perfecta princesa mía,
feliz contigo ahora soy,
contengo de haberte elegido,
alegre de ser tu escogido.
lunes, 22 de octubre de 2007
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